Storytelling fotográfico: Paseando por Córdoba

 

 

 

Situación 

 

Hace unas semanas estuvimos en Córdoba. Llevo años con ganas de conocer Córdoba y tuve que elegir justo la ola de calor para visitarla….Aún así lo llevé mejor de lo que pensaba. Cierto es que la piscinita, las cervecitas frías y el salmorejo de desayuno, comida y cena, ayudaron mucho. No son muchas las ocasiones en las que se puede disfrutar de ser pareja sin hijos, así que hay que aprovecharlas bien!

 

Esta foto fue en un paseo por la zona del puente romano, sobre el río Guadalquivir, en una tarde más que calurosa, a pesar de que debían de ser ya las 20:00 horas. 

Y yo, en honor a mi tierra, cargando con una chaquetita “por si refresca” luego…. (sólo las coruñesas de pura cepa serán capaces de entender esta tendencia nuestra….)

 

Objetivo

 

Probé a parar a varias personas para que nos sacasen una foto. Desilusión. Salían más nuestros pies que nuestras caras, lejos como si nos sacasen desde el otro lado de la carretera o evitando justo lo que hubiese preferido que saliese en la foto. Culpa mía por ser tan exigente, está claro.

 

Quería una foto de ese día y de ese paseo. Quería una foto que contase una historia,

un storytelling fotográfico

Y entonces la vi. Vi ese suelo, tan típico de toda esa zona, con ese color arcilla, a juego con el

puente, con todo el barrio de la catedral, con la Torre de la Calahorra.

 

¿Por qué funciona esta foto?

 

En mi opinión, esta foto funciona por una mezcla de motivos:

 

  • El encuadre inclinado: transmite dinamismo y fuerza.
  • El movimiento: esta foto es en movimiento, por lo que genera más impacto y transmite justo esa sensación de paseo que yo quería conseguir.
  • El enfoque: me costó unas 30 pruebas conseguir enfocar nuestras manos. Me salían enfocados los pies, el suelo…todo menos las manos…. Recuerda que para sacar fotografías en movimiento debes cambiar los parámetros de tu cámara y siempre es mejor que uses el modo manual o dando prioridad a la obturación (a la velocidad, el modo S o Tv de tu cámara) . En este caso el tiempo es de 1/100 (el intervalo de tiempo que el obturador se mantiene abierto. A mayor número, mayor capacidad de “congelar la imagen”).
  • Los colores: las tonalidades de la fotografía son muy afines. La caliza del suelo, mis sandalias romanas, el color de mi vestido…El atuendo de mi marido le da un punto de color a la fotografía y sigue quedándole bien.
  • Evoca una situación: sin ver nuestra cara, puedes imaginarte a una pareja que pasea agarrados de la mano, unidos, a un mismo paso, acompasados, en un lugar caluroso.

 

Hay ocasiones en las que “la foto” está en los pequeños detalles.

 

Mónica Bedmar en su curso de “Un paseo por lo invisible” de Hello Creatividad, habla de la importancia de mirar hacia zonas en las que no solemos reparar, mirar por ejemplo hacia arriba en nuestro camino al trabajo y descubrir pequeños detalles.

 

En esta ocasión miré hacia abajo, y miré en una zona en el que la belleza estaba en frente

de mis ojos, una zona histórica y monumental preciosa.

Tengo muchas fotografías de este viaje, de la increíble Mezquita de Córdoba, de sus calles

de la Judería, etc, pero la fotografía que va a estar impresa y colgada en mi escalera es ésta.

 

Y tú que opinas? Te ha gustado esta fotografía? Te gusta reparar en pequeños detalles para tus fotografías?

 

 

 

 

 

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